
8minuto de lectura
La UE acaba de reducir los costes de cumplimiento del EUDR en un 75%
La UE acaba de reducir los costes de cumplimiento del EUDR en un 75%
El reciente paquete de simplificación del EUDR de la Unión Europea se ha interpretado ampliamente como una reducción de la carga de cumplimiento. Según las estimaciones del sector a las que se hace referencia en la propuesta, los cambios podrían reducir los costes administrativos asociados al cumplimiento hasta en un 75%.
A primera vista, esto parece una retirada importante.
Durante meses, el Reglamento sobre la Deforestación de la UE (EUDR) se ha considerado una de las normativas sobre cadenas de suministro más exigentes de los últimos años. Las empresas de sectores de materias primas como el cacao, el café, el aceite de palma, la soja y la madera se han estado preparando para cumplir con unos estrictos requisitos de diligencia debida que implican datos de geolocalización, análisis de riesgos, registros de trazabilidad y verificación de proveedores.
En este contexto, un paquete de simplificación plantea una pregunta obvia: ¿está la UE dando marcha atrás en los requisitos de trazabilidad estricta?
No exactamente.
Lo que la UE está reduciendo no es la importancia de la trazabilidad en sí, sino la fricción operativa relacionada con la forma en que se ejecuta el cumplimiento.
La normativa nunca fue la principal dificultad
Uno de los aspectos más incomprendidos del EUDR es dónde reside la verdadera complejidad.
El reglamento en sí tiene un objetivo relativamente claro. Las empresas que introduzcan productos en el mercado de la UE deben poder demostrar que dichos productos no están vinculados a la deforestación después de la fecha límite establecida. Para ello, necesitan visibilidad sobre el origen, el suministro y el riesgo en sus cadenas de suministro.
La parte difícil nunca fue entender el objetivo.
La parte difícil era ponerlo en práctica en unas cadenas de suministro globales fragmentadas que nunca se diseñaron para soportar este nivel de verificación.
Para muchas organizaciones, la preparación para el cumplimiento dejó al descubierto debilidades estructurales que ya existían bajo la superficie. Los registros de los proveedores no eran coherentes. Los datos de las parcelas estaban incompletos. Las relaciones entre los distintos agentes estaban mal definidas. La información se encontraba dispersa en hojas de cálculo, correos electrónicos, sistemas desconectados y procesos manuales que difícilmente podían soportar una verificación continua.
El EUDR no creó estos problemas. Los reveló.
Qué cambia realmente el paquete de simplificación
El paquete de simplificación intenta reducir la carga administrativa que conlleva demostrar el cumplimiento, especialmente para las empresas que operan en entornos de menor riesgo o que ya dependen de estructuras de diligencia debida ascendentes.
Esto incluye medidas destinadas a reducir la duplicidad de los requisitos de presentación de informes, racionalizar las expectativas de diligencia debida y permitir a las empresas depender en mayor medida de la información ya facilitada en la cadena. El objetivo no es eliminar la verificación, sino hacer que su aplicación sea más realista desde el punto de vista operativo.
Esa distinción es importante.
La UE está reconociendo de hecho que, aunque la trazabilidad es necesaria, obligar a todos los agentes de la cadena a realizar repetidamente procesos de cumplimiento que se solapan genera ineficiencias sin mejorar necesariamente los resultados.
En otras palabras, el sistema se estaba volviendo demasiado pesado en relación con su ejecución práctica.
La trazabilidad sigue siendo el requisito básico
A pesar de las simplificaciones, la dirección fundamental sigue siendo la misma.
Se sigue esperando que las empresas sepan de dónde proceden los productos. Los datos de geolocalización siguen siendo fundamentales. La visibilidad de la cadena de suministro sigue siendo clave para el cumplimiento. Las obligaciones de evaluación de riesgos y diligencia debida no han desaparecido.
Lo que ha cambiado es el reconocimiento de que el cumplimiento no puede depender únicamente de la repetición administrativa.
Esto marca un cambio importante en la evolución de las normativas. Los modelos de cumplimiento iniciales suelen asumir que una mayor documentación genera automáticamente una mayor seguridad. Con el tiempo, los reguladores tienden a darse cuenta de que una fricción excesiva puede colapsar el propio sistema, especialmente cuando la infraestructura subyacente no es lo suficientemente madura como para soportarlo de forma eficiente.
El paquete de simplificación refleja esta transición.
La UE se está alejando de la maximización de la complejidad de los procedimientos y se está orientando hacia la mejora de la viabilidad operativa.
La verdadera señal detrás de los cambios
La conclusión más importante no es que el EUDR se haya debilitado.
Es que el debate en torno al cumplimiento se está desplazando de la regulación a la infraestructura.
Para muchas empresas, el reto ya no es entender qué quieren los reguladores. El reto es construir sistemas capaces de mantener una visibilidad fiable de la cadena de suministro a gran escala sin generar unos costes operativos insostenibles.
Por este motivo, es probable que el futuro del cumplimiento dependa menos de ejercicios de notificación aislados y más de sistemas de datos estructurados y continuos.
Las cadenas de suministro que dependen en gran medida de la conciliación manual, los registros desconectados o los informes retrospectivos seguirán teniendo dificultades, incluso con normas simplificadas. Por el contrario, las organizaciones con sistemas integrados que preservan la identidad de los proveedores, la geolocalización, el historial de transacciones y el movimiento de productos en todos los flujos de trabajo estarán mucho mejor posicionadas para adaptarse a medida que evolucione la normativa.
De la carga de cumplimiento a la capacidad operativa
A lo que el EUDR está obligando en última instancia a las empresas a enfrentarse no es simplemente a una obligación reglamentaria, sino a una brecha de capacidad operativa.
La regulación aceleró una concienciación más generalizada de que las cadenas de suministro deben ser más observables, estar más conectadas y ser estructuralmente más verificables. La simplificación de los requisitos administrativos no cambia esa trayectoria. En todo caso, refuerza la idea de que el cumplimiento a largo plazo no puede depender de un papeleo interminable y de procesos duplicados.
Depende de sistemas que hagan que la verificación sea operativamente sostenible.
Plataformas como Palmyra Pro son cada vez más relevantes en este contexto porque se centran en integrar la trazabilidad directamente en los flujos de trabajo de la cadena de suministro, en lugar de tratar el cumplimiento como una capa de informes independiente. Al estructurar la incorporación de proveedores, la captura de geolocalización, el seguimiento de lotes y los flujos de transacciones en sistemas operativos conectados, reducen la cantidad de reconstrucción manual necesaria más adelante en el proceso.
Hacia aquí parece dirigirse el sector.
No hacia una menor trazabilidad, sino hacia una trazabilidad integrada con la suficiente profundidad en las operaciones como para que el cumplimiento sea un resultado natural del propio funcionamiento del sistema.
Una señal de madurez regulatoria
El paquete de simplificación no es una marcha atrás del EUDR. Es una señal de que la regulación está entrando en una fase de mayor madurez.
La UE está empezando a reconocer que los marcos de cumplimiento tienen éxito no cuando crean la máxima carga procedimental, sino cuando se alinean con el funcionamiento real de las cadenas de suministro. El objetivo ya no es sólo exigir trazabilidad. Es hacer que la trazabilidad sea viable a escala.
Esa distinción marcará la próxima fase de la regulación de las cadenas de suministro mundiales mucho más allá del propio EUDR.
Porque una vez que los reguladores empiecen a optimizar en función de la realidad operativa en lugar de la perfección teórica, las empresas con la infraestructura más sólida tendrán la ventaja.